Cerca de Peña Amaya (cerca antigua ciudad Amaia citada en los clásicos) y Peña Ulaña, la fuente "Manapites" es la fuente principal de todo el sistema del Odra, y brota agua durante todo el año. Y por ello se le concede el honor de nombrarlo como el nacedero del rio ODRA. Un nacedero precioso, muy singular y fuera de lo común, con forma casi perfecta de círculo.

Como una antigua boca-mina que eran redondas, una BOCA donde brota el AGUA cristalina fuertemente.

En las diversas etimologías que he visto casi todas apuntan, como lo hizo Pedro Bosch Gimpera, a la forma antigua de este hidrónimo con el nombre escrito por los romanos de “Áutura”. Diversos autores lo enlazan con el rio Esla y su nombre antigua “astura” que primero lo califican erróneamente como celta para luego decir que es pre-céltico, bla, bla, bla, y no tardan en nombrar a galos, alemanes y nórdicos. Lo extraño es que nadie diga que Odra es un hidrónimo árabe, solo nos falta eso. Cuánto daño han hecho los cuentos de Astérix y Obélix. Creo que Bosch Gimpera estaba bien informado, pero oriento mal la brújula.

El topónimo o hidrónimo ibérico es un retazo de la conversación y cumple siempre dos funciones: identificativa y descriptiva. A ellas se corresponden los dos elementos, la forma y el contenido. La forma es generalmente una composición, esto es, el resultado de la aglutinación de dos o más formas; algunas veces se trata de derivaciones (raíz y afijo) y, muchas menos, de formas simples.

Vamos a buscar la etimología desde una lengua ibérica, indígena, pre-celtica, pre-indoeuropea, y que en el siglo I se habló hasta Burgos capital (según Menéndez Pidal), desde el euskera.

Paso por paso con las reglas de la evolución fonética al castellano.

  1. AHOTIK+URA
  2. AhOTIKURA
  3. AhOTURA (5)
  4. AhUTURA (34) (coincide con el que dice Bosch Gimpera de los romanos)
  5. AhUDURA (12)
  6. AhUDRA (30)
  7. HODRA (32)(coincide y aparece en algunos documentos como Hodra)
  8. ODRA, es a día de hoy. Significa “Ahotik ura” desde el euskera AGUA DESDE LA BOCA.
  • (5) La grafía latina pronunciada como /k/, con la E e I, desaparece /θ/; /k/ + /i/ >/θ/
  • (34) La U breve átona latina pasó a o /ŭ/ > /o/
  • (12) Las oclusivas sordas latinas intervocálicas (o entre vocal y ‐L o vocal y –R) se sonorizaron, es decir, ‐P‐, ‐T‐ y –C‐ pasaron respectivamente a –b‐, ‐d‐ –g‐; /t/ > /d/
  • (30) Las vocales latinas átonas protónicas internas, excepto la vocal ‐/a/‐ desaparecieron (síncopa) /e/, /i/, /o/, /u/ >/ø/
  • (32) El diptongo AU latino se monoptongó en o,/au/ > /o/

Así son los topónimos e hidrónimos ibéricos, una frase reducida al máximo entendible.