Los romanos pensaban que al sur de iberia había otro rio Iber, o que era el mismo del norte. Estaban un poco perdidos o mal informados aun, también pensaban que el Danubio nacía en los pirineos. Entonces es posible que los primeros romanos, griegos o árabes que llegaron se toparan con un hidrónimo indígena que a sus oídos sonaba ya como IBIIR , BIETIIR, BATIIR, KIBIR? O algo parecido?

Yo si lo creo, porque los árabes apenas cambiaban la raíz de los topónimos, ni de hidrónimos, solo los arabizaban un poco para su escritura. Los romanos hacían lo mismo la ciudad ibera de Elche ILIKI la denominaron Ilici, sin apenas cambios significativos en el topónimo.

En época tartésica la desembocadura del río se encontraba justo a la altura del Cerro de San Juan, en el punto conocido como “Estrecho de Coria”. Era una enorme bahía casi hasta la altura de Sevilla. En época turdetana, el relleno con sedimentos del golfo prosiguió hasta reducir sus orillas, y dio lugar a que en algunos puntos de la vieja línea de costa no llegasen las aguas más que con la pleamar. Este es el paisaje que describen las fuentes grecolatinas al referirse a los esteros y al Lacus Ligustinus. Fue navegable en la época romana hasta Córdoba.

No sabemos cuál es el primer hidrónimo utilizado por los primeros pobladores andaluces, pero se supone que el segundo nombre que adoptó el Guadalquivir fue Baetis o Baitis. Estos nombres tienen un origen prerromano muy incierto. Yo diría que Baetis (Ba-etis) puede ser romano o latino por el aparente sufijo de referencia (–etis) detrás de Ba. En latín vulgar y en el etrusco itálico era el numeral UNO, dando como resultado la traducción “hecho a uno”, o “el unificado”. Y el término de Baitis (Ba-itis) parece greco-romano, por el numeral BA de los etruscos itálicos (uno) y el posible sufijo heleno (–itis) como aumentativo, dando como resultado la traducción “uno grande”. BETIS significaría “el unificado”.

Los fenicios visitaron antes las costas andaluzas y las colonizaron, construyeron entre otras, sobre una isla del delta del río el antiguo poblado Tarshish y dicen que también el puerto fluvial de Sevilla, al que los nativos tartesios llamaban Spal o Ispal, luego conocido como Hispalis. Algunos estudios sostienen que los fenicios llamaron al río Betsi.

Los primeros navegantes griegos llegaron en el siglo VII antes de Cristo, conocieron el Guadalquivir con el nombre de río (de) Tharsis. Es entendible, también se llama “Ria de Bilbao” aunque el hidrónimo es otro, Ibaizabal. Tharsis no era el nombre del rio.

Parece que los tartesios indígenas siguieron llamando Baetis o Baitis a su río central.

Los romanos conquistarían luego la región a los cartagineses y el nombre siguió siendo, sin modificación alguna, Baetis. Los romanos llamaban turdetanos a los indígenas del Valle del Guadalquivir y tartesios los griegos. Según Tito Livio los indígenas llamaban Certis que en latín suena como “chertis”. El romano Plinio estaba un poco confundido ya que incluso equivoco su cauce con el afluente Guadiana Menor, un río que nace de DOS arroyos Babata y Fardes, en la Sierra Seca.

En 583 Leovigildo conquistó Sevilla y la configuración del Guadalquivir cambió. El río se secó por el centro cortando el paso del agua al brazo que circulaba por la actual Alameda de Hércules, quedando en su lugar una laguna de agua estancada junto a las primitivas murallas romanas. Por eso se han encontrado restos de embarcaciones antiguas en pleno centro de la ciudad.

En el siglo I d.C. aún se hablaba la LENGUA IBERA en la península, sobre todo en zonas rurales. A partir del siglo XI entran los árabes en la península y este rio fue llamado por los árabes “Wadi al-Kabir” (“río grande” y se vocaliza KABIRON). Wadi significa vaguada, valle o barranco y por eso también se lo denomino como NAHR que es la denominación en árabe de rio; “an-nahr al-kabir” como Rio Grande; “an-nahr al-akbar” como Rio Mayor; “an-nahr al-azamr” como Rio Magno; “an-nahr Biti” como Rio Biti.

Años más tarde, Kabir paso a decirse Kibir por un fenómeno fonético común en el hispano-árabe conocido como la "imāla", que convierte la A en E o I. Esa es la teoría lingüística para explicar KIBIR.

Cuando Fernando III llega a Sevilla en el siglo XIII el río ya es conocido como Guadal-quibir.

Aquí es donde yo tengo una teoría o propuesta etimológica que espero os guste.

IR

En época pre-romana, el rio que ahora conocemos como Guadaira se conocía como rio IR. La antigua ciudad que se situaba cerca de Gandul era IRippo (ciudad del rio) y los árabes llamaron al rio WADI AL IRA. IRA en ibero (IR =rio, A=articulo) es El Rio, como URA del vasco UR+A es El agua. “I” en ibero y en euskera es agua, el rio Iber (Ebro) se descompone en I+ber. El CONTENIDO del hidrónimo es I, agua, e IR como el rio.

El prefijo TI y el sufijo ETI

El rio Tiber de Italia debe su nombre, según explica Virgilio en La Eneida: << Entonces vinieron huestes ausonias y tribus sicanas, y muchas veces cambió de nombre esta tierra de Saturno; entonces también la dominaron reyes, y entre ellos el fiero Tíber, terrible gigante, por quien, andando el tiempo, los Italos denominaron Tíber a nuestro río; así el antiguo Albula perdió su verdadero nombre>>, este TIBER era un caudillo en la Roma primigenia “sicano” y estos eran una tribu que llegaron a Sicilia desde Iberia. TI+iber, entiéndase como “De Iber” siendo TI un prefijo de procedencia. Y la forma ETI en ibero y ETIK en euskera es semejante, también actúa como un sufijo de procedencia, relativo á, dé, o “hecho de”.

Los numerales dan FORMA al hidrónimo, siendo los posibles y sus parentescos los siguientes:

BA/N en el Íbero es 1. BAT es el Euskera es 1. En el Íbero BI/N es 2. En el Euskera BI es 2, BINA y BITI es "de dos en dos". En Etrusco italiano Bin es 2. En griego dos es δύο : dýo que se vocaliza fonéticamente "bio"

El rio Guadalquivir podía ser llamado KIBIIR, que en el lenguaje de los ibero significaría “de dos ríos”, KI es un posesivo ibero y euskaro = DE; BI es numeral ibero y euskaro = DOS; IR lo hemos explicado en ibero es RIO. KIBIIR>>KIBIR sería un posible nombre indígena. Pero creo que los romanos se toparon con otro término, y dispondría una T además de parecerse más fonéticamente al IBERA del norte.

I+BI+ETI+IR >> I+BETI+IR>>IBETIR , que sería traducido como “Agua hecha de dos ríos” o “Agua de dos ríos”